EL YATUSABE

Aquel día camino al trabajo pensaba como la selección natural de Darwin había fallado. Piensen en esto: Bus de sabana cementerio + lluvia torrencial + bebé llorando + presas + calor + vidrios empañados + asientos incómodos + barras pegajosas +  timbre descompuesto + chofer infeliz =  !Nada!
Nada comparado con lo que realmente venía despertando mi psicópata interior. Dentro de este transporte de ganado vacuno viajaba una subraza a quienes voy a bautizar como los Yatusabe. Nacidos bajo un signo zodiacal reggaetonero, el yatusabe se expresa de una forma que combina la ignorancia con el orgullo por ella. Y es que estos saben de estudiar lo mismo que de métodos anticonceptivos y es por eso que abundan.
Estos se comunican elevando la voz no solo porque llevan las orejas metidas en la gorra, sino porque no pueden apagar la canción reggaetonera que llevan a todo volumen en el celular. Todos parecen compartir la misma carcajada molesta cuando alguno hace alarde de su idiotez, la cual cierran con su frase favorita: “me entiende pa”, porque nadie podría entender lo que dicen verdad? No puedes ignorar el bling bling de mil colones que brilla tanto como sus ojos piedreros, los tatuajes hechos con botellas rotas en San Sebastián, sus cejas depiladas y la ropa dos o tres tallas más grande. Además, estos individuos parecen compartir algún defecto congénito en la cadera que los hace caminar como con calambre en el trasero.
El yatusabe sobrevive de actividades manuales que no involucra desarrollo intelectual, tales como la colocación de blocks, venta de chupas, asalto a mano armada, entre otras. Su nivel organizacional es alto, por lo que es fácil encontrarlos en organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro como la ultra morada, donde generan oportunidades de negocio como la venta de pinchos, camisetas, banderas, cuido de carros, reventa de entradas. Sin embargo, su éxito se mide dependiendo de cuánto escándalo hace su moto panadera, la cual es su método de transporte favorito y a la que pueden acceder con un par de IPhones empeñados. Una vez adquirida su moto - al que por cierto tratan mejor que a las mujeres - deben aprender el arte de manejar en una sola rueda, lo que de nuevo hacen mejor que caminar. Esta habilidad - además de necesaria para evadir los retenes policiales - les otorga un derecho exclusivo de apareamiento, ya que las chicas yatusabe reconocen esto como una destreza moja calzones y harán lo que sea por pertenecer a la manada de este “macho alfa”. Su medio de comunicación por excelencia son las líneas prepago de a mil a las que acceden pidiendo una “tejita” a transeúntes que temen cada vez que ven dos de ellos sobre una moto. Así que si te toca interactuar y con el yatusabe hablar es mejor el lenguaje adaptar y  por seguridad la tejita soltar, me entiende pa? Aro mi ersh!  Ud sabe como es!

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